El dictador invisible: Augusto Pinochet
La vida de Augusto Pinochet “corre peligro” según ha informado Juan Ignacio Vergara, uno de los médicos que atiende al ex dictador chileno desde que fue ingresado en el Hospital Militar de Santiago a las 6 del domingo (hora española) con un cuadro de descompensación cardiaca.
Los médicos consideran que su estado es “grave pero estable”, después de que se le fuera practicado un bypass que su hijo ha considerado como algo que “le ha traído de vuelta de la muerte”. Su familia sigue muy cerca la evolución del enfermo, al mismo tiempo que se le ha dado la extremaunción.
La noticia ha sido recibida por la opinión pública de diferentes maneras, y es que Pinochet dirigió una dictadura de 17 años en Chile tras derrocar con el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 a Allende. Así, desde la caída de su dictadura la justicia internacional le ha perseguido por imputársele numerosos cargos, con varios casos abiertos como la “Operación Colombo”, “Caravana de la Muerte” o el “Caso Riggs”.
Sin embargo, la única condena que ha sufrido el dictador chileno ha sido la de vivir bajo arresto domiciliario, y prácticamente todas las sentencias en su contra no se han practicado, quedando absuelto al serle diagnosticado una “demencia vascular irreversible”.
En su país ha recibido numerosas denuncias en su contra por parte de las victimas, y es que durante su régimen murieron o desaparecieron cerca de 3.000 personas, mientras que otras 28.000 fueron torturadas. Pero continuamente Augusto Pinochet se ha librado de todos los cargos o bien por su enfermedad o bien por la inmunidad que le fue otorgada en su país, y todo ello a pesar de que en 1998 el juez español Baltasar Garzón lo detuvo en Londres.
En estos momentos en los que su estado reviste gravedad, los casos no pueden proseguir; pero hay que recordar como el pasado noviembre habló sobre su caso, asumiendo la "responsabilidad política" de sus actos, pero dejando claro que todo lo hizo por "amor a la patria".

Borja Respaldiza